Durante el proceso de anodizado, el aluminio se sumerge en una solución ácida y se aplica corriente eléctrica entre 2 polos. Cubriendo la chapa con una capa estable de oxidación superficial transparente (capa anódica).

Este proceso aumenta su porosidad (mejora la adherencia), le aporta un aislamiento térmico y eléctrico, consigue que el material sea mucho más resistente a la corrosión, incrementa su dureza mecánica y logra un acabado uniforme.

Supone también un pretratamiento para posterior pintado o lacado.

El aluminio anodizado se utiliza tanto en ambientes industriales agresivos (humos, vapores corrosivos) como en ambientes marinos (edificios cerca de la costa, construcción naval).

Suministramos tanto bobina como chapa de aluminio anodizado con acabados en color oro, plata, bronca, inoxidable y negro:

  • Calidad más habitual: aleación 5005
  • Anodizado, espesor de la capa: desde 10µm hasta 25µm dependiendo de la necesidad de resistencia a la corrosión.
  • Tratamiento de anodizado a una o ambas caras.
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